* Eduardo había crecido en el seno de una familia pobre, pobre de dinero, más no de oportunidades. Su niñez transcurrió en medio de colas para recibir donaciones de alimentos, pues sus padres, carentes de educación, no tenían trabajo y, por lo tanto, no contaban con los recursos económicos que les permitieran alimentarlos adecuadamente.Tampoco estudió los años que le correspondían, porque su situación familiar le impedía un buen desempeño.
Y así creció, con una visión limitada y un resentimiento tan grande como sus propias carencias.
Arrastró el mismo destino de sus padres, el de ser un desempleado más caminando por las polvorientas calles de su barrio. Maldiciendo a cuanto humano le preguntara por su situación. Justificando su caótica existencia a las oportunidades que, primero, no supieron darle sus padres y, segundo, no "recibió" de la sociedad.
Hoy, Eduardo es padre de 4 niños, los 3 primeros con su anterior conviviente y 1 con la actual. No trabaja, no tiene aptitud para el cambio y, como resulta previsible por su errática actitud, no será capaz de proveerles a sus hijos los elementos esenciales para un desarrollo esperado. Crecerán, repitiéndose el círculo vicioso, en medio de las carencias acostumbradas.
Y así pasará su vida, sentado como todos los días en la puerta de su casa, esperando a que alguien le extiendaa la mano y lo ayude; con la visión limitada que lo acompaña desde su adolescencia y con un peligroso resentimiento, tan dañino como injustificable.
--------------------------
* Gabriela es una señora que bordea los 50 años. Gaby, como la conocen todos, ha llevado una existencia complicada, más por su situación económica que por su estilo de vida.
Creció rodeada de problemas familiares, escasez de recursos y un ambiente que no le permitía desarrollar su potencial.
Ella es una señora casada. Su esposo, unos años mayor, entró en una crisis por haber sido despedido de su trabajo -la única fuente de ingresos- que perjudicó a toda la familia. Sus 4 hijos se vieron en la obligación de abandonar sus modestos colegios, para estudiar en escuelas del Estado.
Todo este huracán de emociones, mermó su salud y sus pocos ánimos por continuar. Sin embargo, y pese a una aguda artritis, decidió arriesgarse y emprender algún proyecto que le permitiera obtener los recursos mínimos para garantizar la marcha de su familia.
La situación no era fácil. Empezó por ayudar a algunas de sus vecinas, tal vez con un poco de vergüenza, haciéndoles las compras, limpiando sus casas o cuidando a sus hijos. Así llevaba unos pocos centavos para preparar la comida del día - sólo una - y esperar hasta el día siguiente a seguir con la misma rutina.
Con el tiempo y sin decaer, pensó que era momento de duplicar sus esfuerzos y obtener resultados más alentadores, volviendo a la idea de explotar aquel potencial que ya era conocido por sus familiares y vecinos: la cocina.
Bendecida con unas manos maravillosas, Gaby decidió acondicionar su humilde vivienda en un pequeño restaurant y convertir a su vieja cocina a kerosene en su principal herramienta de desarrollo. Empezó tibiamente, como empiezan la mayoría de pequeños negocios caseros, pero aquel talento para preparar exquisiteces no podía quedar en el anonimato y pronto comenzó a despegar. De 1o platillos diarios, pasó a vender 50.
Hoy, doña Gaby, es reconocida por su sazón, pero sobre todo, por no haberse rendido jamás, por nunca haber pronunciado "no puedo". Y a pesar de todas sus carencias, quizá las mismas que tuvo Eduardo, supo aprovechar las oportunidades, no que la sociedad tenía que darle, si no las que ella tuvo que buscar.
---------------------------
¿Cuál es de esas historias vale la pena replicar? ¿Cuál de estos dos modos de vida merece un aplauso?
Aunque resulte sencillo, sus respuestas describirán el pensamiento de vida con el cual se sienten identificados. Me quedo con Gaby!!


3 comentarios:
Yo también me quedo con Gaby, si hasta la conozco un poco jeje :P.
Muy buenos ejemplos. Milton Friedman, exacto aquel al que llamaste gnomo jaja, hace un buen análisis de la igualdad de oportunidades en su libro: "Libertad para elegir", te lo paso uno de estos días pero básicamente la premisa es que los seres humanos sólo somos iguales ante Dios y ante la justicia pero por naturaleza somos desiguales y el Estado en su intento por arreglar la naturaleza del hombre ha fracasado o condenado al fracaso a poblaciones enteras.
No es el Estado o quienes los manejan los que deben decidir nuestra "Felicidad" sino forjarla nosotros mismos, si queremos ser iguales a quienes tienen más no debemos esperanzarnos en la ayuda estatal o peor aún en esa cruel visión marxista de quitarles a los más ricos para darles a los más pobres sin que hagan nada o de igualdad total promovida en un principio por un Estado todopoderoso, debe ser el mismo ciudadano el que debe elegir que es lo que desea en la vida: triunfar o fracasar y el Estado debe proporcionar algunas herramientas (educacion, salud, etc) más no ser en ente supervisor de todo, esa es la verdadera "Libertad de elegir", las cartas están echadas. Las oportunidades están presentes en un país con 7% de crecimiento anual, el individuo debe decidir, no lo sujeten al clamor de las masas o a la megalomanía de un populista.....
Buen post César Arturo, el Mik madrugador se va contento a dormir después de leer tan buenos planteamientos..... :D
Sin duda, Gaby es un modelo a imitar.
Si la mayoría actuara como ella, la pobreza sería algo raro en el país.
Thank you for stopping by and visiting our blog on Celebrate Santa. I just had to stop by yours for a visit. I am sure the translation loses some of what you have written, how ever I did find it very beautiful. Stop in on us anytime.
Publicar un comentario