Por Juan José Garrido Koechlin

Ahora resulta que las críticas a la Cumbre de los Pueblos es simbología dictatorial, tal cual la seguidilla de los perros y hortelanos presidenciales. O sea, al Perú pueden venir un grupete minúsculo de anticapitalistas a decir lo que quieran, financiados por gobiernos extranjeros, con la presencia incluso de un mandatario –¿cuál sería la reacción si Alan viajara a Bolivia a diseminar ideas capitalistas (que tanta falta les hacen)?-, y no se les puede ni mencionar.
En otras palabras: puedo criticar, pero no puedes criticarme por criticar; puedo hablar en contra de tus ideologías y propuestas, pero tú no puedes comentar las mías; puedo mentir, diciendo que no tienes el apoyo del pueblo, pero no puedes minimizar mis esfuerzos por tratar de captar al menos a un par de gatos; puedo financiar mis anticumbres con fondos del extranjero, pero si tú lo haces, eres un títere del imperio; puedo arrogarme la representatividad del pueblo, pero si tú la discutes demuestras intolerancia.
Al pedido de los chavista-humalistas de hacer una anticumbre sólo cabía el permiso por parte del estado; nada más. De ahí, las mismas libertades con las que armaban sus demostraciones proto-marxistas les competían tanto como les compete a quienes deseen así hacerlo el criticarlas. Las libertades terminan donde empiezan las libertades de terceros. Ellos tuvieron la libertad de decir en un escenario lo quisieron, y el resto tenemos la libertad de decir de dicho evento lo que queramos, les guste o no. Eso es tolerancia.
A mí, en lo particular, me pareció un aburrido mini-cónclave de viejas y viejos marxistas hoy reciclados bajo el ropaje anti-imperialista bolivariano; no tengo dudas que se financió con petrodólares; no llamaron la atención de muchos localmente, en el extranjero ni se enteraron y el pueblo, a quienes dicen representar, ni se apareció por ahí; y lo más cómico y delirante del show fue la postulación de Evo al Nóbel de la Paz. ¡Ésa sí fue buena! ¿Ya nadie se acuerda de sus pedidos –junto a Felipe Quispe- a la rebelión y a la guerra civil durante el Gobierno del Goni? Y el mismo grupo que evacua la protesta es el que invita al abogado de Sendero Luminoso a una mesa de trabajo en la Cumbre…¡Hipocresía total!
El concepto de libertad no es propiedad de la izquierda ni de la derecha, ni de socialistas ni de liberales; justamente por eso es que es tan útil. La diferencia es que unos lo entienden, y otros no...
Fuente: Instituto Acción
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No lo puedo dejar de publicar. Recibo periódicamente los artículos del Instituto Acción y este me resulta difícil pasar por alto.
Hace algunos días escribí algo sobre la anticumbre, pues pensé que sería un evento llamativo -no por sus ideas, si no por sus actos irascibles- pero afortunadamente me equivoqué. Qué bueno!!
Ahora salen los cucos rojos a declarar indignados por las críticas recibidas a su reunioncita. Ellos sí pueden lanzar adjetivos a su antojo, gritar para llamar la atención.... pero pobre de tí si los criticas!! Te recordarán a tu madrecita y hasta a tu abuelita!!
No lo puedo dejar de publicar. Recibo periódicamente los artículos del Instituto Acción y este me resulta difícil pasar por alto.
Hace algunos días escribí algo sobre la anticumbre, pues pensé que sería un evento llamativo -no por sus ideas, si no por sus actos irascibles- pero afortunadamente me equivoqué. Qué bueno!!
Ahora salen los cucos rojos a declarar indignados por las críticas recibidas a su reunioncita. Ellos sí pueden lanzar adjetivos a su antojo, gritar para llamar la atención.... pero pobre de tí si los criticas!! Te recordarán a tu madrecita y hasta a tu abuelita!!
He tomado este artículo sin autorización del autor, pero conociendo sus principios sé que no le resultará incómodo. En la promoción de la libertad... debemos caminar de la mano.
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