Desde hace muchas horas, no he parado de preguntarme ¿Cuál es el límite de lo permitido, lo tolerable, lo soportable... en un centro laboral?Hace un par de meses emprendí una travesía totalmente nueva y completamente extenuante. Pero me gusta.
Llegué a trabajar en una institución, donde aprecié y disfruté de la unión de su gente desde el primer momento, de las bromas entre sus trabajadores y de los grandes proyectos que existían. Poco a poco me uní a ellos y pude establecer conexión con quienes estaban en la misma frecuencia de vida que yo.... de quienes compartían conmigo una visión idealista de las cosas.
Aunque, con el transcurrir de los días, las horas, los minutos... fui entendiendo que cada persona es un mundo distinto (cliché, no?)... y que cada uno muestra sus caras dependiendo de la situación y del momento (otro cliché?). Y así fui conociendo a cada intregrante de esta institución... y dándome cada portazo y decepción.
¿Qué hago? Pensé que estas personas eran verdaderos ángeles que el Cielo puso en mi camino, pero no tardaron en sacar la cola, los cuernos y mostrarme el tridente. Qué diablos!!
Me encomendaron poner orden en la oficina y lo hice. Me encomendaron agilizar los trámites y destrabar las gestiones que el público realiza allí... y lo hice. Me encomendaron reorganizar el cuadro estructural institucional... y, a pesar del riesgo, lo hice.
En el momento me felicitaron, pero hoy ante la ola de disgustos de los empleados (pues no asimilan las nuevas funciones y no aceptan que un joven inexperto los haya puesto en orden - malditos ociosos!!- ), han empezado a dejarme solo... "esto lo hizo tal joven, vamos a conversar con él para que lo arregle y solucione, nosotros no sabemos nada".... eso es lo único que repiten los directivos a quien ose preguntar lo que sucede.
Puse mi confianza en ellos, los directivos... y ahora me voltean la cara. Siento que se aprovecharon de mí... de mi empeño, mis ganas de progreso, mi visión dinámica.... y hasta de mi buen gusto.
Muchos me han dicho que aguante todo eso, que ningún trabajo se asemeja un jardín de flores.... mas bien, encontraré desierto y a veces maleza.... pero... ¿Cuál es el límite? ¿Tengo que aguantar irresponsabilidades, chismes, conveniencias.... todo porque los demás dicen que "así pasa siempre"?
¿Dónde queda la confianza y la honestidad? Yo estoy aquí para servir a quien me necesite, pero espero una retribución mucho más grande que un simple sueldo... responsabilidad!!
No quiero aprender a volar con alguien que luego me cortará las alas sin ninguna explicación.


1 comentario:
El limete lo pone las ciscunstancias que rodean al "incierto". Mi posisicon me ha hecho pensar lo mismo, pero mi inclinacion da a soportar nomas.
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